De los genes a la cultura

Capítulo 7, Consilience, Edward O. Wilson, Galaxia Gutemberg, Barcelona, 1999
 

 

 

 

 

Extraído de Kidd Lab Home Page

  • La cultura puede hacerse indefinidamente grande e, incluso, puede saltarse generaciones. Pero la influencia fundamental de las reglas insertas en nuestros genes, por ser inerradicables, permanece constante. En consecuencia, la especie humana ha evolucionado genéticamente por selección natural en comportamiento, de la misma manera que lo ha hecho en la anatomía y la fisiología del cerebro. De esta manera se garantiza la supervivencia de los más aptos tanto genética como fisiológicamente.

  • La cultura se construye con lenguaje que es productivo, que comprende palabras y símbolos arbitrarios inventados únicamente para transmitir información. En este sentido, el Homo Sapiens es único. Los animales poseen sistemas de comunicación que a veces son refinados hasta lo impresionante, pero nunca lo inventan ni lo enseñan a otros.

  • Los chimpancés comunmente son parecidos a los seres humanos en astucia y engaño. Se han observado en animales libres en Africa y en el zoolófico de Arnhem, en Holanda, que ellos forman y deshacen coaliciones, manipulan a los amigos y burlan a los enemigos.

  • En las personas se ha visto que las personas responden fuertemente al orden en que nacieron. Los últimos en nacer, que se identifican menos con los papeles y creencias de los padres tienden a ser más innovadores y a aceptar mejor las revoluciones políticas  científicas que los primogénitos. Como resultado, y en promedio, los últimos en nacer han contribuido más que sus hermanos al cambio cultural a lo largo de la historia.

  • Las civilizaciones en el Viejo y el Nuevo Mundo, que evolucionaron en aislamiento mutuo son notablemente convergentes en general. A lo largo de la historia aquí y allá, algunas de estas sociedades evolucionaron notablemente similares en su estructura básica a los del Viejo Mundo.
    En el Nuevo Mundo al igual que en el Viejo, el clero en determinado momento y, aliandose con los poderes temporales, o convirtiendose en gobernantes por derecho propio, erigieron a sus dioses enormes templos adornados con pinturas y esculturas. Sacerdores y caudillos se proveyeron de trabajadas tumbas bien avitualladas para la vida futura. En la historia política ocurre lo mismo. En ambos hemisferios, un grupo se unió a otro para formar tribus; las coaliciones y las conquistas produjeron preeminencia; los imperios crecieron y asumieron la parafernalia de la gloria.

  • Unas pocas expresiones faciales tienen un significado invariante en toda la especie humana, aunque en las diferentes culturas son modificadas para expresar determinados matices. En la cara, la boca es el principal instrumento de comunicación visual. La sonrisa, en particular, es una sede rica en patrones genéticos