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Índex de notícies La llegada de extranjeros seguirá
siendo el motor del crecimiento de la población en los próximos años La
inmigración no resolverá las pensiones |
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Més de 15.000 cònjuges i fills d’immigrants arriben enguany |
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La llegada de extranjeros seguirá siendo el motor del crecimiento de la población en los próximos años La inmigración no resolverá las pensiones LA VANGUARDIA - 11/03/2002 Las características de los inmigrantes no son las idóneas para resolver la viabilidad futura del sistema JUAN J. DOLADO Una de las cuestiones más candentes en la actualidad hace referencia al papel de la inmigración como posible solución a las futuras dificultades financieras de los sistemas de pensiones de jubilación en la Unión Europea (UE). Para analizar el papel de la inmigración en este contexto conviene tomar como punto de partida una simple descomposición de la proporción del gasto en pensiones sobre el PIB en términos de tres componentes. Dichos componentes están relacionados con la demografía –a través de la tasa de dependencia (cociente entre población mayor de 60 años y población en edad de trabajar)–, la evolución del mercado de trabajo –a través de la tasa de empleo (cociente entre empleo y población en edad de trabajar)– y la generosidad del sistema de pensiones –a través de la tasa de sustitución (cociente entre pensión y productividad laboral). La proporción entre gasto en pensiones y PIB será menor cuanto menor sean las tasas de dependencia y sustitución y cuanto mayor sea la tasa de empleo. Dada la reducida tasa de fertilidad y el aumento de la esperanza de vida en la UE, se argumenta que la solución a corto plazo para mantener las pensiones en niveles razonables pasa por aumentar la tasa de empleo con inmigración. Las nuevas cotizaciones aportadas por los inmigrantes evitarían la adopción de medidas más dolorosas como una fuerte subida en las cotizaciones sociales o una reducción de las pensiones. Tras los intensos procesos migratorios desde la posguerra hasta los años setenta y el periodo de baja inmigración posterior a consecuencia de las crisis del petróleo, los flujos inmigratorios han repuntado en la UE durante la última década como resultado de la caída del telón de acero , siendo en la actualidad de 1,7 millones. al año (1,1 en EE.UU.). De acuerdo con la información en el cuadro adjunto, los ciudadanos no nacidos en la UE representan un 5,3% de los 376 millones de habitantes de la UE (6,5 % en EE.UU. con una población de 271 millones). Estos flujos están teniendo lugar en un contexto de menor crecimiento de la población y un aumento de la edad media en la UE. Así, se espera que la población en edad de trabajar en la UE se reduzca en 5 millones, desde ahora hasta el 2025 y que la proporción de las personas mayores de 65 años pase del 17% actual al 22%. A ello se une la próxima ampliación al Este de la UE, que se estima que supondrá un aumento de los flujos migratorios anuales hacia la UE de unos 3 millones de ciudadanos durante tres décadas, de manera que el número de inmigrantes procedentes de dichos países pasará de 850.000 actuales a 4 millones, en el 2035. Por tanto, la inmigración, que en el 2000 fue casi un 80% del crecimiento de la población en la UE, seguirá siendo el motor del crecimiento de ésta en el futuro. Frente a las peticiones de políticas migratorias más restrictivas en una situación donde el paro en la UE continúa siendo elevado (8%), se sitúan aquellas voces que abogan por una política de “puertas abiertas” por varias razones, entre las que está la solución al problema de las pensiones. Aumento futuro de pensionistas El argumento anterior, en principio, parece correcto. Sin embargo, a menudo se olvida que, junto a los beneficios que conlleva el hecho de que los inmigrantes aporten inmediatamente sus contribuciones a las arcas de la Seguridad Social para pagar las pensiones actuales, aumentará proporcionalmente el número de pensiones futuras cuando alcancen la edad de jubilación, deshaciendo a medio plazo los efectos positivos en el corto plazo. Además, se ignora que sus impuestos y cotizaciones, al depender de sus salarios, serán en función del grado de cualificación, siendo mayores cuanto más cualificados sean y cuanto menores sean los gastos educativos y sanitarios de sus familias. Finalmente, hay que considerar los efectos sobre las remuneraciones de trabajo y capital que conlleva un aumento de la fuerza laboral. Un aumento de la proporción entre trabajo y capital producirá un recorte de salarios y un aumento de tipo de interés real, reduciendo contribuciones y aumentando el servicio de la deuda. De ello se concluye que la afirmación de que la inmigración es una solución al problema de las pensiones ha de ser muy matizada. Para analizar en qué medida la inmigración supone un alivio financiero, es necesario contabilizar el valor presente de los ingresos netos de los gastos que un inmigrante produce. Ello supone un ejercicio complicado que ha sido realizado por investigadores de EE.UU. De acuerdo con la evidencia disponible, la alternativa inmigratoria a subir las cotizaciones sociales en cuatro puntos porcentuales para lograr el equilibrio financiero del sistema de pensiones norteamericano supone aumentar el flujo anual de inmigrantes desde 1,1 millones en la actualidad hasta 1,8, siempre que tengan edades comprendidas entre los 25 a 49 años, educación superior y lleguen a Estados Unidos sin familia. Sólo el 12% de los inmigrantes tiene esas características. Los resultados dependen de que regresen a su país de origen antes de cobrar la pensión correspondiente. Cabe pensar que la mayor generosidad de los sistemas de protección social y la mayor compresión salarial en la UE atraiga inmigrantes con menores cualificaciones educativas y profesionales que en EE.UU., lo que dificultaría aún más el logro del equilibrio financiero con la inmigración. Se necesitaría un sistema de permisos de trabajo limitados que favoreciera un tipo específico de inmigración cualificada, preferentemente con pocos hijos, que volviera a su país de origen antes una vez agotado el permiso de trabajo. La pregunta es si ello resulta políticamente factible. La inmigración, desde el punto de vista económico presenta mas ventajas que inconvenientes para el país receptor. Ahora bien, la solución al problema de las pensiones no parece ser una de ellas. JUAN J. DOLADO, |
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El Barcelonès pierde un 13% de su población en la última década
LA VANGUARDIA - 11/07/2000 |
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La población joven de Cataluña se reducirá en medio millón de personas en 15 años Un estudio del Centre d'Estudis Demogràfics prevé que la población de 15 a 29 años se reduzca un 35% entre 1996 y el 2011 LA VANGUARDIA - 16/06/2000 MERCÈ TABERNER/ARCHIVO El mayor acceso de las mujeres a la universidad favorecerá la migración femenina de zonas rurales a urbanas BARCELONA. (Agencias.) - En el año 2011 vivirán en Cataluña 950.000 personas de entre 15 y 29 años, según un estudio del Centre d'Estudis Demogràfics (CED). Esta cifra representa una reducción del 35% respecto a la población de 1.454.500 personas que tenía Cataluña en esta franja de edad en el año 1996. La reducción de población joven tendrá profundas consecuencias en la sociedad catalana: más opciones de acceso al mercado laboral para los jóvenes y más inmigración. Todo ello acompañado de un mayor equilibrio de población entre el área de Barcelona y el resto de comarcas y de una reducción de las diferencias entre sexos en cuanto a educación. Estas son las principales conclusiones del estudio "Els joves catalans en el 2011: els canvis quevénen", encargado por la secretaría general de Joventut de la Generalitat y elaborado por los profesores Juan Antonio Módenes y Julián López, del Centre d'Estudis Demogràfics. La reducción de población joven para el año 2011 se debe a la caída de la natalidad registrada en los años 80 y la primera mitad de los 90. Según previsiones del Institut d'Estadística de Catalunya, esta caída se verá compensada en parte por la entrada de 200.000 inmigrantes -de los que 60.000 serán jóvenes- hasta el 2011. El estudio del Centre d'Estudis Demogràfics apunta a que la distribución de la población tenderá a equilibrarse en los próximos años. "Habrá menos jóvenes, pero su distribución estará más equilibrada porque las zonas más habitadas perderán más población que las localidades más pequeñas", explica Julián López. Los municipios que más acusarán el descenso de población de 15 a 29 años son los del área metropolitana de Barcelona, donde el descenso será del 40%. Por el contrario, en las comarcas de Girona y Tarragona, el número de jóvenes no se reducirá más de un 25%. A pesar de que los jóvenes tendrán más facilidad para acceder al mercado laboral que ahora, esto no significa que vaya a reducirse el número de años dedicados a la formación, advierte Juan Antonio Módenes: "Iremos hacia la complementariedad entre el trabajo y la educación". Según las proyecciones del CED, el porcentaje de personas con estudios secundarios subirá del 42% en 1996 al 47% en el 2011, y casi la mitad de los mayores de 15 años que estén estudiando también trabajarán. El desequilibrio entre el número de hombres y mujeres que acceden a la universidad persistirá, pero será menor que en la actualidad, señalan los autores del estudio. El máximo desequilibrio se registrará en las zonas rurales, donde se producirá una disociación entre la preparación de las mujeres y los trabajos que se les ofrecerán. Para Juan Antonio Módenes, "esto puede producir una corriente de migración de las mujeres de las zonas rurales hacia las urbanas en busca de un puesto de trabajo de acuerdo con supreparación". |
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Los extranjeros residentes en Cataluña sólo representan
el 1,75% de la población
LA VANGUARDIA 14/06/2000 ÀLEX GARCIA La presencia de inmigrantes en la ciudad es inferior a lo
que parece BARCELONA. (Redacción.) El conjunto de extranjeros residentes en
Cataluña (en 1996, año del último censo) era de 107.000, lo que
representaba el 1,75% del total de la población catalana (algo más de 6
millones). Aunque es de suponer que estas cifras aumentarán cuando se
conozca el próximo censo, continuarán siendo ridículas si se comparan
con las de otros países europeos y con las migraciones interiores que
Cataluña ha vivido en los sesenta. El principal colectivo de inmigrantes extracomunitarios en España es
el marroquí. Dos de cada cinco residentes en España viven en Cataluña,
donde en 1996 había censados 30.000. El número continúa siendo
irrelevante si se compara con la población de Marruecos (27 millones) o
de Cataluña (6 millones). La proporción se mantiene con otros colectivos no comunitarios, entre
los que destacan los procedentes de países africanos subsaha-rianos
(37.000), latinoamericanos (24.600) y asiáticos (11.400). En el estudio "La societat catalana", el demógrafo Lluís
Recolons explica que el futuro de la inmigración dependerá de las vías
de inserción que encuentre la segunda generación. Es decir, de las
posibilidades de integrarse por medio de la educación y el trabajo.
Recolons, experto en migraciones, aboga por que Cataluña establezca lazos
estrechos con Marruecos, y, aunque reconoce que cualitativa y
cuantitativamente se trata de fenómenos migratorios distintos, aventura
que la inmigración marroquí desempeñará -como ha hecho la andaluza- un
papel activo en lo que llama "sistema catalán de reproducción". Aunque asegura que nuestro futuro como sociedad pluricultural integrada no está asegurado, el demógrafo confía en el futuro, pues dice que la experiencia y la comparación con otros países otorgan a Cataluña "unas posibilidades singulares para una resolución positiva". |
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INMIGRACIÓN Y CONFLICTO |
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Un documento de Cáritas argumenta por qué no
es conveniente una reforma de la Ley de Extranjería Enmienda a la totalidad del PSOE Temas a fondo: Inmigración y conflicto ISABEL RAMOS RIOJA DAVID AIROB Representantes de varias entidades con un manifiesto contra la reforma de Extranjería en la Subdelegación del Gobierno de Barcelona
BARCELONA. - Se irá de mal en peor. Y pronto habrá que volver a
rectificar, por inadecuada, la legislación para los tiempos migratorios
actuales. Cáritas Española es contundente en el documento remitido
recientemente al ministro de Interior, Jaime Mayor Oreja, y al delegado
del Gobierno para la Inmigración, Enrique Fernández Miranda, en el que
se analiza la propuesta gubernamental de reforma de la ley de Derechos y
Libertades de los Extranjeros y su Integración Social (LO 4/2000). Para
Cáritas afrontar la inmigración con medidas "exclusivamente"
policiales, "aparte de su probada ineficacia, puede dar lugar a una
espiral de represión que ponga en cuestión los mínimos
ético-jurídicos (derechos fundamentales, garantías) sin los cuales
nuestro ordenamiento jurídico perdería el fundamento sobre el que
descansa", dice el texto. |
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Les illes Balears tenen un 19% de població estrangera, rècord a la UE La suma d'immigrants del Nord i del Sud configura un cas singular AVUI 11/2/02 Vicenç Relats BARCELONA La suma d'immigrants que resideixen a les illes Balears procedents alhora de països rics europeus -fonamentalment alemanys i britànics- i de països subdesenvolupats, majoritàriament del nord d'Àfrica, configura un cas singular a Europa, amb un índex de població estrangera rècord al Vell Continent. Els 160.000 residents -permanents o temporals- arribats de fora de l'Estat suposen un 19% de la població de l'arxipèlag, de 875.000 persones. Amb tot, aquestes proporcions varien a cada illa. A Eivissa, amb un 30% de població de fora de l'Estat, és on l'índex és més alt, mentre que a Mallorca se situa entre el 18 i el 19% i a Menorca entorn del 10%. Aquestes dades les constata un estudi elaborat pel catedràtic de geografia humana de la Universitat de les Illes Balears Pere Antoni Salvà, presentat en un seminari internacional sobre polítiques d'immigració celebrat recentment a Barcelona, convocat per l'Institut Català de la Mediterrània (ICM). Salvà assegura que, amb aquest 19%, les Balears se situarien en l'equivalent al primer lloc del rànquing de població estrangera dels 20 Estats europeus més rics, al mateix nivell que Suïssa. Només el supera Luxemburg (amb un 30% d'immigració), si bé aquest petit Estat transfronterer poc poblat es considera un cas a part. L'índex balear suposa, segons Salvà, "un volum molt superior al dels països amb més immigració de la UE, com Alemanya i Holanda", per sota del 10%. L'alt volum i l'especificitat de la immigració a les Balears s'explica pel fet que atrau tant desenes de milers d'europeus d'edat adulta i de la tercera edat que es retiren a descansar a la Mediterrània com també migrants econòmics joves que s'hi desplacen des de països subdesenvolupats del nord d'Àfrica i Llatinoamèrica. El primer cas és protagonitzat de forma molt majoritària per alemanys, ja que sumen un total de 58.000 persones i multipliquen per dos els britànics i per tres els marroquins, que són els col·lectius més nombrosos (vegeu gràfic). Entre els estrangers dominen els europeus, que representen el 65,9% del total i que hi van començar a arribar amb la consolidació del turisme de masses dels anys 70 i que es va intensificar a la dècada dels 90, quan també van començar a arribar persones més joves -d'entre 25 i 40 anys- que s'hi han desplaçat per treballar en el turisme, en els seus negocis propis o molt especialment a través del teletreball. En l'última dècada, però, la immigració no hi ha estat només l'europea ja que, com arreu de la Mediterrània occidental, també hi ha crescut la de tipus laboral provinent dels països del Sud. Onades des dels anys 50 Els processos migratoris han estat continuats a les Balears des de mitjans dels anys 50 del segle XX, quan de la mà del turisme de masses es va accelerar la immigració massiva d'origen peninsular espanyol i que fins avui tampoc ha cessat. És, però, en aquest últim quinquenni quan, segons Salvà, "el procés ha experimentat una multiplicació impressionant, amb el creixement més espectacular de la història recent". Des del 1996 al 2001 la població de les Balears ha augmentat en 120.000 persones i un 95% d'aquestes són immigrants. Dels 110.000 nous habitants dels últims cinc anys el 35% són de la resta de l'Estat i el 65% de fora. Salvà defineix la transformació soferta per les illes Balears en un territori d'alta atracció residencial per a un alt nombre d'europeus de la tercera edat com un fenomen de "Nova Florida", per la semblança amb la regió americana del mateix nom. Una regió amb una alta afluència de migrants d'edat madura de grans àrees metropolitanes nord-americanes. En diferent mesura el fenomen també es dóna en altres zones de la costa mediterrània ibèrica, a l'Algarve portuguès, la Toscana italiana o a les illes gregues. Fenòmen "Nova Califòrnia" A partir de mitjans dels anys 90, però, les onades rebudes d'immigrants laborals i productius tant dels països rics com dels pobres n'han modificat el perfil i, segons el catedràtic de geografia humana mallorquí, es configura un fenomen de "Nova Califòrnia", per les semblances de les Balears amb la regió de Califòrnia, als EUA, on coincideixen fluxos migratoris purament residencials amb una creixent immigració laboral des d'Amèrica Central i del Sud i un alt dinamisme econòmic. L'alt volum migratori de les Balears n'ha generat una "composició complexa", amb canvis molt ràpids que, segons Salvà, "impliquen una sensació de desestructuració social" i una "certa desorientació" de la societat civil i les institucions públiques. I conclou que les polítiques que hi han de respondre han de ser globals de tipus econòmic, social i cultural. Els europeus, més difícils d'integrar Contràriament al que pugui semblar, la immigració europea que s'instal·la a les Balears provinent de països rics resulta més difícil d'integrar al país que la que hi arriba de països subdesenvolupats, tant si són àrabs, subsaharians com llatinoamericans. El marcat caràcter residencial de les migracions d'alemanys i britànics benestants i d'edat avançada que es reclouen a les seves urbanitzacions i clubs -com turistes de llarga durada- els distingeix per complet del procés d'immigrants econòmics pobres que arriben a les Illes per treballar, en edat productiva i de reproduir-se. "En els immigrants econòmics que ho fan per necessitat, a la segona generació ja hi ha una certa integració i els fills poden parlar català, mentre que els que agafen l'illa com el seu últim refugi no han de fer cap esforç d'integració, perquè poden fer perfectament la vida en el seu gueto en anglès o alemany", constata el professor Salvà. De fet, a municipis com Calvià fins i tot la ràdio municipal fa programes en anglès i alemany i en aquestes mateixes llengües poden trobar a les Illes una àmplia xarxa de diaris per a ells. "Hi ha estudis que indiquen que el 97% de la programació televisiva que miren els alemanys a través de les parabòliques és dels seus països", explica Salvà, que recorda que línies aèries alemanyes com Air Berlin i LTU tenen 10 vols diaris entre Mallorca i Alemanya. Amb una situació així no és estrany que només un 2% dels alemanys establerts a les Illes sàpiguen el català i que el 40% diguin que no coneixen ni el català ni el castellà. Les preocupacions socials dels immigrants rics i dels pobres també són molt diferents. Mentre els uns tenen problemes d'accés a l'habitatge i viuen en la precarietat laboral, els altres han capgirat el mercat immobiliari i han augmentat l'especulació en els preus de terres rurals i l'habitatge urbà. Les seves preocupacions es limiten a garantir l'accés als serveis bàsics d'electricitat, aigua, clavegueram, a la sanitat pública o privada i de seguretat ciutadana. |
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