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Bush presenta un plan alternativo a Kioto que permite a las empresas seguir contaminando

El presidente norteamericano vincula la emisión de gases con el crecimiento económico

El presidente George W. Bush ha presentado un plan alternativo al protocolo de Kioto, que vincula la contaminación de la industria americana al crecimiento de la economía. Si el PIB crece un 3%, por ejemplo, la emisión de gases invernadero puede subir un 1%. Ninguna empresa será obligada a contaminar menos.


LA VANGUARDIA - 04.06 horas - 16/02/2002


YUN JAI HYOUNG / AP
Una estudiante surcoreana protesta por la próxima visita de Bush
 
La Comisión Europea cree que el plan propuesto por Estados Unidos no puede reemplazar al protocolo de Kioto


XAVIER MAS DE XAXÀS
CORRESPONSAL

WASHINGTON. - El presidente George W. Bush reconoce que el calentamiento de la Tierra es un problema serio y admite que Estados Unidos, como primera potencia económica y, por tanto, contaminador principal de la atmósfera, tiene la responsabilidad de contribuir a solucionarlo. La solución que propuso el jueves es una alternativa al protocolo de Kioto, que rechazó en marzo del año pasado. Bush considera que los objetivos de Kioto eran irrealizables porque destruían cinco millones de puestos de trabajo en EE.UU. y reducían un 4% el crecimiento del PIB de aquí al 2010.

Kioto obliga a los países industrializados a que en el 2010 haya las mismas emisiones de gases invernadero que en 1990. El presidente opina, sin embargo, que sin crecimiento económico no puede haber protección de la naturaleza. Asegura que sólo la riqueza que se deriva del progreso permite encontrar los recursos tecnológicos necesarios para evitar el calentamiento de la Tierra. Su plan, por tanto, permite a las empresas americanas seguir contaminando como han venido haciéndolo desde hace diez años. Las que voluntariamente decidan ser más limpias pagarán menos impuestos.

Durante los próximos cinco años la Administración destinará 4.600 millones de dólares a estos incentivos fiscales, que premiarán las energías renovables. Aun así, la Administración potenciará el uso de los combustibles fósiles. El plan energético que presentó al Congreso prevé abrir más pozos de petróleo en Alaska y potenciar el uso del carbón para producir electricidad. Bush, que utilizó la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, en Silver Spring (Maryland), para presentar su alternativa a Kioto, frenará el crecimiento de las emisiones contaminantes y, cuando la ciencia lo justifique, las detendrá por completo. Cualquier decisión para reducir los gases invernadero, sin embargo, queda aparcada hasta el 2018, diez años después de que Bush abandone la Casa Blanca en el supuesto de que consiga la reelección en el 2004.

De aquí al 2012 el plan de Bush propone reducir un 18% la intensidad de los gases invernadero. Por intensidad el presidente entiende el nivel de emisiones en relación con el crecimiento económico. Un aumento del PIB en un 3%, por ejemplo, permite un aumento del dióxido de carbono y los otros gases en un 1%.

Los grupos ecologistas y el Partido Demócrata aseguran que con esta estrategia se podrá contaminar más de lo que ahora permiten las leyes. El ex vicepresidente Al Gore se ha reincorporado al foro político sumándose a las voces críticas. No cree que el libre mercado sea un vehículo adecuado para frenar el calentamiento de la atmósfera.

El presidente Bush, sin embargo, piensa precisamente esto. De acuerdo con su plan, la contaminación se convierte en un nuevo bien de consumo. Las empresas que, a partir del 2018, superen las emisiones máximas de óxido de sulfuro, óxido de nitrógeno y mercurio, no tendrán que poner filtros si encuentran una empresa con menos humos que les pueda vender la cuota de contaminación que no utiliza. De este mercado de la contaminación, el presidente Bush ha excluido el dióxido de carbono, el principal gas que produce el efecto invernadero.

La Unión Europea considera que el plan de Estados Unidos no puede reemplazar al protocolo de Kioto. Francia ha sido la que ha adoptado una respuesta más radical.